La Leyenda

El Maestro Jesus presento una leccion adicional en la historia del hombre rico y el mendigo (Lucas XVI: 19-31). Es curioso notar que este pasaje no es una parabola. Es razonable creer que Jesus se refirio a un cierto hombre rico y a un mendigo llamado Lazaro, ya que en las parabolas narradas en los Evangelios nunca se menciona el nombre propio de los personajes, luego es una historia sensible y verdadera. Es curioso notar que el Evangelista Lucas, es el unico que narra esta historia dicha por Jesus.

Lucas es medico de profesion y compañero frecuente del Apostol Pablo. Era de descendencia judia, pero el uso correcto del griego lo señala como precursor del Cristianismo, y un israelita de la dispersion. Posiblemente nacio en Antioquia.

El mendigo doliente narrado en el pasaje del Evangelio es honrado con un nombre: Lazaro; el otro es simplemente llamado “un hombre rico”. De todas las narraciones y parabolas biblicas de Nuestro Señor, esta es la unica en la cual se da un nombre personal a uno de los protagonistas. El nombre “Lazaro” empleado en la hisotria era el mismo que el de un hombre de carne y huesos a quien Jesus amaba, u el cual, en una epoca posterior a la narracion de la historia fue restaurado a vida despues de estar cuatro dias en la tumba, (San Juan XI: 38-46).

En algunas obras teologicas se designa al rico de la narracion con el nombre de Epulon, (gloton), pero su nombre no aparece en las escrituras. “Epulon” es simplemente un derivado del adjetivo “opulento”, que significa “tener gran riqueza”.

Comentando el hecho de que Nuestro Señor le dio un nombre al mendigo de lahistoria y dejo anonimo al rico, San Agustin en el sermon, escrito XII, hace esta pregunta sugestiva: “¿ No os parece que Jesucristo estaba leyendo ese libro donde hallo escrito el nombre el pobre, pero no el del rico, y que ese libro era precisamente el libro de la vida?”

Este nombre de Lazaro es una forma griega del nombre hebreo Eleazar y significa: “Dios es mi ayuda”. Posiblemente el nombre de Lazaro era muy conocido y popular entre los hebreos.

El hombre rico y el mendigo Lazaro se les presenta a uno y otro extremos opuestos del contraste entre las riquezas y la indigencia. El rico vestia ropas muy costosas, purpura y lino fino, y su comida diaria era una fiesta suntuosa. Lazaro era llevado a las puertas del palacio del rico, y alli el mendigo permanecia impotente, con el cuerpo lleno de llagas. Nos imaginamos a Lazaro con muletas y casi desnudo para aliviar el dolor que produce el roce de la ropa en las llagas al caminar.

El rico hallaba rodeado de criados, listos para satisfacer sus deseos mas insignificantes. El pobre limosnero echado a sus puertas no tenia a nadie que lo atendiera, eceptuando unos perros que junto a el, esperaban las sobras de la mesa del rico.

Asi es el cuadro que se pinta del uno y del otro en sus vidas. Despues un cambio rapido de ecenario, vemos a los mismos hombres al otro lado del velo que se halla suspendido entre esta vida y la futura. Lazaro murio como cosa natural del ser humano, y nada se dice de sus funerales, su cuerpo cubierto de llagas probablemente fue echado en una fosa comun para los pobres, y cumplio asi con resignacion su expiacion en su enfermedad, pero los angeles llevaron su espiritu inmortal al paraiso, ese lugar de descanso para los bienaventurados, comunmente conocido como el Seno de Abraham. En griego es llamado “hades”, el mundo invisible, como el lugar donde se encuentran hasta el dia de la resurreccion, los espiritus humanos que han partido de este mundo. Claro que el hades se dividia en dos partes, una para los perdidos y otra para los salvos. La primera se llamaba “El paraiso”. Ambos nombres tienen su origen en el Talmud, y Cristo los usa en esta historia. Los bienaventurados estaban en estado consciente de consolacion. Los otros se hallaban separados de los salvos por una gran sima o profundiad, o mejor dicho por una muralla profunda e imposible de cruzar, aun en espiritu en la forma figurativa de los rabinos.

El rico tambien murio, sus funerales indudablemente fueron lujosos, pero no leemos que un sequito de angeles haya bajado para recibir su espiritu. En el infierno, la segunda division del hades, como lo expresa el texto, levanto los ojos y vio a Lazaro en la distancia, reconociendolo como el mismo mendigo, recogido en las masiones de Abraham.

Abraham, llamando “hijo” al pobre espiritu atormentado, le recordo todas las cosas agradables que habia tenido para si mismo sobre la tierra, mientras que Lazaro padecia desatendido y abandonado, echado a sus puertas; y ahora, mediante la operacion de la ley divina, lazaro habia recibido una recompensa, y el rico una retribucion. Ademas, era imposible concederle su lastimosa solicitud, porque de donde estaba Lazaro hasta donde estaba el, era prohibido el paso o comuniccion material entre los dos lugares.

La peticion del infeliz sufriente no fue del todo egoista, en medio de su angustia se acordo de aquellos de quienes la suerte lo habia separado, y deseando salvar a sus hermanos y quizas otros familiares, de este destino que habia recibido, rogo que Lazaro fuese enviado a la tierra, a la antigua casa de su familia para amonestar a sus egoistas hermanos, al igual que el, amadores de los placeres, del terrible lugar que los separaba, amenos que se arrepientan y reformaran sus vidas de acuerdo con las leyes morales, mientras se hallaban en la carne. Pudo haber en esta suplica una indicacion de que si a el se le hubiese advertido suficientemente, tal vez habria vivido mejor y escapado de aquel tormento.

Cuando se le fue dicho que sus parientes tenian las palabras de Moises y los profetas, a quienes debian obedecer, el contesto que si alguien de entre los muertos fuera a ellos, seguramente se arrepentirian.

Abraham contesta sabiamente y con logica, que si no escuchaban a Moises y a los profetas, tampoco creerian, quizas menos aun, si alguno se levantara de entre los muertos y les hablara.

Si se intenta interpretar esta historia en su totalidad, o aplicar en forma definitiva cualquiera de sus partes, debemos tener presente que Jesus la dirigio a los fariseos con caracter de reproche instructivo a causa de las burlas y desprecios con que recibieron la amonestaion de El, sobre los peligro de empeñarse en servir a las riquezas. Jesus empleo metaforas judias, y las figuras de la historieta son las que mas directamente se aplicarian a los expositores oficiales de Moises y los profetas.

Aunque para fines practicos sera criticamente impropio inferir principios doctrinales de las narraciones parabolicas, no podemos admitir que Jesus enseñaria cosas falsas ni aun en sus parabolas y discursos; y por consiguiente, aceptamos como verdaderas las condiciones representadas en el mundo de los espiritus desincorporados. Se aclara que los justos e injustos viven separados durante el intervalo entre la muerte corporal y la resurreccion. El Paraiso o “seno de Abraham”, como los judios se complacen en llamar esa morada bendita, no es el lugar de la gloria final, ni el infierno al cual fue consignado el espiritu del rico, es la morada postrera de los condenados.

Sin embargo, las obras de los hombres los acompañan a ese estado preliminar o intermedio y al morir ciertamente veran que su morada sera aquella para la cual se prepararon mientras vivieron en la carne.

Las riquezas no determinaron el destino del rico, ni el descanso que recibio Lazaro fue el resultado de su pobreza. Lo que trajo la condenacion al rico fue su inhabilidad para usar sus riquezas debidamente, asi como la egoista satisfaccion en el gozo sensual de las cosas terrenales, al cual a tal grado se entrego, que paso por alto las necesidades o pobreza de sus semejantes, mientras que por otra parte, la paciencia y resignacion del mendigo en sus aflicciones y padecimientos, su fe en Dios y la vida recta, sobre entendida aun cuando no expresada, le trajeron la felicidad.

El grave pecado del rico, que se mantenia apartado de los pobres y dolientes, y a quien no le faltaba cosa alguna que se pudiera obtener por dinero, fue su orgullosa autarquia. De esta manera fue censurado el retraimiento de los fariseos, del cual por cierto se jactaban, ya que su popio nombre significaba “separatistas”.

La parabola enseña la continuacion de la existencia individual, despues de la muerte del cuerpo, y la relacion que guarda la causa con el efecto entre la vida que cada cual lleva en la carne y la condicion que le espera en la otra vida.

Oraciones a San Lazaro, patron de los pobres y los enfermos

“Querido patrón y asistente de los pobres y enfermos, con esta oración te pido ayuda, y con la ayuda del Espíritu Santo, que el Señor siempre me proteja durante una enfermedad o en la salud.

San Lázaro dame la fuerza para superar todas las tentaciones del mundo. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”

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“¡San Lázaro, amigo de Jesucristo y hermano y protector de los que sufren! Tú que conociste el dolor de la enfermedad y la visita de Jesucristo te devolvió la vida en Betania, acoge benigno nuestras súplicas, cuando imploramos tu ayuda en esta hora de angustia.

Ruega al Padre Eterno para que tengamos una confianza serena y segura en el poder de Jesús.

San Lázaro Milagroso, resucitado por el divino poder de Jesucristo, te rogamos por el triste momento de tu agonía y por la infinita alegría que experimentaste cuando Jesús con aquellas dulces palabras te mandó salir del sepulcro, que intercedas con el Divino Maestro para que por tu mediación nos conceda lo que, confiados, te suplicamos. Amén.”

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(En Cuba)

“Glorioso Patrón de los Pobres, que en tantos tormentos me veo,
con solo llamando tu espíritu me des lo que yo deseo,
y que encuentre que mis males sean remediados con solo decir esta oración:

En el Nombre de San Lázaro,
que los buenos espíritus que me ayuden
y que vengan en mi auxilio, 
cuando yo padezca de algún mal
o esté en algún peligro
que me los detengas, 
y que a mí no lleguen,
y que esto me sirva de una prueba de vuestra protección para mí
y haced, San Lázaro, que tu espíritu sea mi fe
y todo el que a mi lado estuviere,
y que en ti, patrón,
encuentre la fuerza que necesita mi materia
para poder llevar estas pruebas
de este planeta en que habitamos
y de este camino que hay que pasar,
mandado por Dios, nuestro Padre,
pues en ti pongo mi fe para que me salves de ésta
y me des consuelo a mis grandes males
y que por tu valor tenga otro porvenir mejor a este que tengo,
y que en el nombre de San Lázaro lo espíritus malos se alejen de mí con esta protección;
San Lázaro conmigo y con él;
él delante, yo detrás de él,
para que todos mis males los haga desaparecer,
la Gloria de todos.
Amen.