Desde 1974

Sobre Nosotros

Historia

Creyendo en la Palabra y en el Espíritu de Dios

A principios de la década de 1970, un grupo de cuatro cubanos huyó de Cuba por la libertad en los Estados Unidos. Una vez aquí sintieron un vacío en sus vidas. Ha que no podian visitar a su querido San Lázaro en el Rincón. Cuando llegaron a los Estados Unidos, trajeron con ellos su amor y devoción a San Lázaro en sus corazones. Cada uno de estos hombres, liderado por Joaquín González, tenian la visión de construir un lugar donde benarar a San Lázaro. Comenzaron en una pequeña oficina alquilada en Hialeah. En el edificio actual de hoy el futuro desarrollo de la propiedades en 17390 SW 200 Street, Miami Florida, es el resultado de su fe y devoción a San Lázaro.
El Rincón de San Lázaro es un lugar de culto, peregrinación, evangelización y reconciliación. Es uno de los centros religiosos más destacados del sur de la Florida. Es un lugar sagrado de peregrinación al que casi todos han asistido en algún momento de sus vidas, especialmente como niños, acompañados por sus padres y abuelos, para pedir algún milagro, o dar las gracias por un milagro concedida. San Lázaro es amado y venerado por todos por sus milagros formas de curar enfermedades y ayudar con los problemas de la vida de sus devotos. El Rincón de San Lázaro es una organización religiosa lazarista. Sin embargo, somos una Iglesia unida en espíritu con la Iglesia cristiana universal. Profesamos la fe cristiana y celebramos los sacramentos. Y lo más importante, no juzgamos. Todos son bienvenidos en este lugar donde abundan la fe, la esperanza y el amor.

La Leyenda

San Lázaro

El Maestro Jesus presento una leccion adicional en la historia del hombre rico y el mendigo (Lucas XVI: 19-31). Es curioso notar que este pasaje no es una parabola. Es razonable creer que Jesus se refirio a un cierto hombre rico y a un mendigo llamado Lazaro, ya que en las parabolas narradas en los Evangelios nunca se menciona el nombre propio de los personajes, luego es una historia sensible y verdadera. Es curioso notar que el Evangelista Lucas, es el unico que narra esta historia dicha por Jesus. Lucas es medico de profesion y compañero frecuente del Apostol Pablo. Era de descendencia judia, pero el uso correcto del griego lo señala como precursor del Cristianismo, y un israelita de la dispersion. Posiblemente nacio en Antioquia. El mendigo doliente narrado en el pasaje del Evangelio es honrado con un nombre: Lazaro; el otro es simplemente llamado “un hombre rico”. De todas las narraciones y parabolas biblicas de Nuestro Señor, esta es la unica en la cual se da un nombre personal a uno de los protagonistas. El nombre “Lazaro” empleado en la hisotria era el mismo que el de un hombre de carne y huesos a quien Jesus amaba, u el cual, en una epoca posterior a la narracion de la historia fue restaurado a vida despues de estar cuatro dias en la tumba, (San Juan XI: 38-46).
El Maestro Jesus presento una leccion adicional en la historia del hombre rico y el mendigo (Lucas XVI: 19-31). Es curioso notar que este pasaje no es una parabola. Es razonable creer que Jesus se refirio a un cierto hombre rico y a un mendigo llamado Lazaro, ya que en las parabolas narradas en los Evangelios nunca se menciona el nombre propio de los personajes, luego es una historia sensible y verdadera. Es curioso notar que el Evangelista Lucas, es el unico que narra esta historia dicha por Jesus. Lucas es medico de profesion y compañero frecuente del Apostol Pablo. Era de descendencia judia, pero el uso correcto del griego lo señala como precursor del Cristianismo, y un israelita de la dispersion. Posiblemente nacio en Antioquia. El mendigo doliente narrado en el pasaje del Evangelio es honrado con un nombre: Lazaro; el otro es simplemente llamado “un hombre rico”. De todas las narraciones y parabolas biblicas de Nuestro Señor, esta es la unica en la cual se da un nombre personal a uno de los protagonistas. El nombre “Lazaro” empleado en la hisotria era el mismo que el de un hombre de carne y huesos a quien Jesus amaba, u el cual, en una epoca posterior a la narracion de la historia fue restaurado a vida despues de estar cuatro dias en la tumba, (San Juan XI: 38-46).